Hay una necesidad de conceptualizar el marketing editorial, debido a la confusión de su utilización, las estrategias de comunicación poco definidas y un uso analógico de las nuevas tecnologías. Hay una necesidad de conceptualizar el marketing editorial, debido a la confusión de su utilización, las estrategias de comunicación poco definidas y un uso analógico de las nuevas tecnologías. Hay una escasez de investigaciones que abordan el tema del marketing editorial en general y las estrategias de comunicación de las editoriales en concreto. Las funciones de los actores de la cadena de valor deben reconsiderarse ante el cambio en su sector con la llegada de los contenidos digitales, la Inteligencia Artificial y su difusión al público. Existe una mayor compra de libros electrónicos y audio libros, aunque las formas de Comunicarlos no están bien planificadas por las Editoriales. Existe un uso progresivo de la comunicación digital como medio de información, publicidad y fidelización de lectores, con una mejor adaptación a las redes sociales de una editorial pequeña, pero con mayor uso de sus herramientas de publicidad de una editorial grande, siendo similares el uso de las estrategias de comunicación convencionales. La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una tecnología disruptiva en muchos sectores, y el mundo editorial no es una excepción. Con la automatización de procesos y el análisis de datos, la IA está cambiando la forma en que se crea, se distribuye y se consume contenido en la industria editorial. En la creación de contenido, la IA está siendo utilizada para ayudar a los autores en la investigación y la generación de ideas. Algunas herramientas de IA pueden analizar grandes cantidades de datos. En términos de cómo los clientes se informan sobre la salida de un libro, siguen teniendo vigencia el boca en boca y las librerías, y se suman los medios de comunicación online y los influencers. Del lado de la oferta hay un gradual abandono de técnicas de marketing como la publicidad en medios tradicionales o en vía pública y la adopción a gran escala del marketing de contenidos y la publicidad online. Vigencia de las acciones de promoción en el punto de venta (librerías), aunque también se agregan campañas online para este importante canal. El área de Comunicación incorpora gestiones de prensa con las nuevas campañas con influencers. En el área de Marketing y Comunicación hay una visión de producto a una visión centrada en el cliente. El trabajo de marketing y comunicación editorial se ha reconfigurado. Se ha pasado de un ecosistema de medios cerrado, relativamente estable y predecible a uno cambiante, con muchísimos más agentes, donde la información sobre libros compite con todo tipo de contenidos, y debe pelear para ser escuchada entre muchas más voces. Este nuevo ecosistema mediático prefiguró la adopción de nuevas estrategias de marketing y comunicación editorial, y el abandono (o la menor inversión, dependiendo el caso) de otras. Las ventajas de la publicidad online es la nueva forma de publicitar productos y marcas: permite una mejor segmentación, menores montos de inversión y, sobre todo, medir la eficacia de los anuncios y conocer el comportamiento de los usuarios de maneras que con la publicidad tradicional hubiera sido imposibles. Por ello cobra cada vez más importancia la analítica de datos para conocer mejor al consumidor y tomar decisiones de negocio basadas en datos, no ya solo en percepciones. Algo similar al marketing en el punto de venta sucedió con la prensa de los libros, a partir de la emergencia del nuevo ecosistema mediático. Si bien la prensa sigue ocupando un lugar importante en una campaña de comunicación, fue perdiendo prevalencia al sumarse otras estrategias, notoriamente, el marketing de contenidos, y más recientemente, el marketing con influencers. Se sigue buscando la cobertura en medios de una novedad, y se gestionan entrevistas con el autor para todas las novedades, pero hoy es igual de importante que un libro tenga presencia en redes sociales, ya sea a través de la editorial o de influencers. La asignación del presupuesto de marketing a cada una de estas tareas se ha visto modificada: gran parte de la inversión que se destinaba a la publicidad tradicional ha migrado al marketing digital. Esto se debe a dos factores principales: primero, la publicidad online nos permite una mayor segmentación, para dirigir nuestro aviso. Las redes sociales permiten mantener una relación directa y cercana con el cliente, lo que hace más factible la compra de los libros, sumado a la posibilidad de recomendaciones entre los lectores; y añaden la posibilidad que brindan las redes de conocer los gustos, preferencias y opiniones directo de los propios clientes de cualquier libro o novedad del mercado, siguiendo sus interacciones en redes y herramientas 2.0 como los blogs. Construyen una matriz de análisis para identificar las herramientas que usan las editoriales (redes sociales, los blogs, los podcasts, las wikis, los canales RSS o los Newsletter), cómo las usan y definir si las usan “adecuadamente”. Relaciones públicas y publicity: Una de las principales acciones de las relaciones públicas de una organización cultural es la publicity. Esta permite promocionar un libro en los medios de comunicación sin necesidad de pagar por ello. Las ruedas de prensa y las conferencias, los discursos y las presentaciones, la disponibilidad de cierto tiempo en un programa de radio o televisión, y la cobertura general de los medios de comunicación son ejemplos de publicity. Debido a razones de tipo económico, muchas empresas en el contexto cultural se ven obligadas a utilizar la publicity como principal vehículo para informar a los clientes potenciales. A cada red social, le cabe un fenómeno y a cada identidad, una comunidad: eso pasa en Instagram con los bookstagrammers, lectoras y lectores apasionados que comparten reseñas de libros, imágenes o escenas que expanden el universo literario y forman parte del engranaje para comunicar novedades editoriales, bajo la certeza de que a la lógica de la moda y las individualidades lo que se impone es una necesidad de compartir con otros el placer por la lectura. El que