La Inteligencia Artificial desafía al libro

La IA aumentará su presencia en la industria editorial en procesos de gestión y de la cadena del libro donde casi todo son parabienes, desde corrección de textos y consejero de estructuras literarias a voces para audiolibros, hasta el famoso big data. La IA ha empezado ya como ente-autor de creación literaria, por imitación. Pueden copiar un estilo o historia, pero siempre bajo contenido preexistente, no desde cero. Su función de la inteligencia artificial como ente-autor original parece lejos al carecer de la complejidad del cerebro humano. La IA acelerará y ampliará las búsquedas de formas transversales que ya se usan para llevar al libro a otro estadio con recursos como el audiolibro, el videojuego, la música, el podcast y el cine, por ahora. Lo que se busca es la incorporación de más sentidos y que la persona tenga una experiencia lectora más allá de la tradicional con elementos extra en una misma obra que jueguen con los sentidos. El libro seguirá su metamorfosis como una obra de múltiples formas en infinita construcción. A partir de la palabra escrita o imágenes que ofrece la experiencia lectora, el libro incorporará toda clase de vivencias alrededor. Las personas crean y se inspiran en algo leído, oído o visto, igual que la IA.

RETRASAR LO INEVITABLE: El libro intentará parar o retrasar lo inevitable, los “sospechosos habituales”, pero en este caso están abocados al fracaso. Los desarrollos de la IA han sido nada menos que asombrosos este año. La tecnología no es nada nuevo para la sociedad. Pero la IA está en una categoría por sí misma. No se trata de un cambio en los modelos de entrega. Es un cambio de paradigma. Lo que significa que no podemos volver al mundo anterior a la IA, como tampoco podemos volver al mundo anterior a Internet. ¿Queremos como sociedad que las obras generadas por IA inunden Internet y depriman potencialmente el valor de la autoría humana? Si no podemos contener trabajos generados por IA, ¿cuál debería ser la ética sobre revelar su procedencia?. Pensemos, por un momento, en la cantidad de libros firmados y no escritos por autores ultramediáticos y televisivos que se venden en las ferias y en las librerías. La IA llama a la puerta del sector y también de las ferias.